"Creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer lo creó." Génesis 1:26

Para la humanidad, la divinidad es como el cielo para la tierra, como el alma para el cuerpo,

como la mente para el cerebro, como la intuición para la percepción, como el significado para la palabra...

La necesidad que el ser humano tiene del ser divino es un reclamo simétrico. La realidad humana no puede prescindir de la realidad divina. Solo puede evolucionar nuestro modo de entenderlo, pero siempre estará ahí...

Que en esta Navidad, renazca nuestra nueva criatura, nuestro santo ser, nuestro postrer adán. Una humanidad que sea una con la divinidad, y que se relacionen mutuamente como Padre e Hijo.

¡Y que ese nacimiento se vea en tratar al otro como quisiéramos que el otro nos tratara a nosotros!